

La sanadora interna está en ti
4/21/2023
“Tu cabeza enferma a tu cuerpo porque trabaja en contra de tu espíritu.” Facundo Cabrales
El equilibrio interno -cuerpo, mente y espíritu- y la sintonía con el entorno nos da confianza y nos prepara para lo nuevo, lo que se traduce en Salud.
La coherencia en el pensar, el sentir y el actuar te conecta con la Energía Vital que proviene de la fuente, la que te da valentía para vivir cualquier "presente que se presente". Solo en el presente estamos conectados a nuestro ser.
Tu cuerpo y tu mente se han ido adaptando para poder sobrevivir, a veces, a costa de compensar, generando así estados de equilibrio inestables que se manifiestan de forma aguda o crónica, lo que denominan enfermedades. Generalmente, son intoxicaciones mentales y/o físicas
El entorno te proporciona información: lo que piensas, lo que sientes, lo que comes, cómo respiras, cómo te mueves, cómo te relacionas, todo afecta a tu Energía Vital, a tu expansión de Conciencia y a una adaptación adecuada o inadecuada al ambiente.
¿Cómo acompañar a tu cuerpo?
Primero valorar tu punto de partida, observarte sin juicios en tu presente: cómo respiras, qué piensas y como te sientes, presta atención a las sensaciones de tu cuerpo. ¿Cómo calmas tu ansiedad?
¿Mis pensamientos me hacen sentir bien, o me hace sentir peor? Enfócate en los que te hagan sentir bien. Un pensamiento atrae a otro. Muchos pensamientos son anticipativos de supervivencia no controlables.
Para vivir bien: Ten pensamientos benevolentes hacia otros Seres Humanos, todo es información y queda en el campo energético y afecta a toda la Humanidad, incluso a ti.
El pensamiento es energía, viaja a velocidad más rápida que la de la luz. Como energía puede conformar materia y puede afectar al cuerpo físico y al entorno.
Practicar el silencio de palabra y el silencio mental es un ejercicio muy poderoso, muy sanador. Y en ese estado de rendición, si te aparecen pensamientos que te afectan, obsérvalos, sin juicio, qué te hacen sentir, en qué lugar del cuerpo los sientes, permite verlos, escucha su mensaje y suéltalos. Tú no eres tus pensamientos.
¿Me permito sentir la ola de mis emociones o me engancho a ellas o las evito? Es de humanos transitar olas de emociones, hay situaciones nuevas, encuentros con límites, sacudidas de zonas de confort, todo ello en general es para aprender, encontrar nuevos alcances y potenciales, y así ir expandiendo conciencia, pero en el momento nos afecta.
Una ola de emoción tiene un periodo de tiempo hasta llegar a su máximo de intensidad, si te subes a la ola de forma consciente y permites su movimiento hasta llegar al pico, aceptándote, sin juicios, recordando que estamos inmersos en la dualidad y que la neutralidad proporciona el equilibrio, es fácil que en la bajada encuentres la información que te trae. Puede ser una emoción de supervivencia necesaria.
Si no surfeas la ola y te enganchas, será ella la que domine la situación y te arrastre, perdurando el estado en el tiempo, utilizando recursos de la Energía Vital, afectando principalmente a tu estado anímico y físico.
Si evitas la ola y no te permites sentir, lo tapas con alguna adicción para evadirte, esa información queda en tus células y tarde o temprano el cuerpo físico da señales. El aprendizaje está pendiente.
Las emociones son solo reacciones al ambiente comandadas por tu mente, utilízalas para sanarte, no para entrar en procesos de dolor en bucle. Respíralas y transítalas en el presente.
¿Respiras para sobrevivir o para vivir? Respiramos de forma natural y autónoma, mantener unos niveles adecuados de Oxígeno, Dióxido de carbono, Óxido nítrico, otros gases y vapor de agua es vital.
Respirar por la nariz, atempera, humidifica, filtra y regula el caudal del aire y da señal al cerebro que estás tranquilo. Una respiración natural con movimientos suaves, cortos y relajados del diafragma ayuda a la oxigenación celular, nos relaja y nos mantiene en neutralidad. Menos es más.
Respirar en exceso nos oxida. Si te observas alterado, respirando mucho, incluso por la boca, detente, para y toma un respiro corto y tranquilo, acompáñate a respirar de nuevo por la nariz, de forma suave y tranquila.
Si te observas alterado o necesites conectar contigo: relájate, observa tu respiración, llévala a que sea suave y tranquila, siente todas las células de tu cuerpo, siente que te habitas, que estás en presencia contigo.
¿Comes para vivir o sobrevives para comer? El cuerpo se cura solo cuando ayuna. El alimento o substancia no actúa sobre el cuerpo, es el cuerpo que reacciona. El alimento no es lo que le da la energía al cuerpo. Tu Energía Vital está dentro de ti, creó tu cuerpo, desde la concepción hasta llegar a ser un humano adulto.
Comer de forma moderada, elegir alimentos que generen pocos residuos y darle espacio al organismo para eliminarlos con el ayuno intermitente, permite que tu cuerpo utilice sus recursos energéticos para tareas de eliminación natural y reparación interna, así como para adaptarse al medio de forma adecuada. Todo ello revierte en equilibrio y, por tanto, en Salud.
Practicar el ayuno, ejercita la Valentía, te da Libertad y Salud.
Has de saber que hay seres humanos que viven sin comer. Si la hipótesis de partida de la nutrición es que necesitamos los alimentos para sobrevivir, solo con un humano que pueda vivir sin comer ya refuta esa hipótesis y como mínimo se tendría que estudiar más. Mira el documental “Vivir de la luz” donde podrás ver diferentes seres que no comen y viven. Este no ha de ser tu objetivo, pero sí es vital tener la información y conocer las capacidades innatas de todo ser humano para entenderte mejor. La comida es una adicción más, todos los alimentos nos restan Energía Vital.
¿Te mueves o te mueven? ¿Estás presente en tu movimiento o te mueve las expectativas de tu mente? El Universo está en movimiento continuo. La Vida es movimiento, todos los estados de la materia presentan partículas en movimiento.
Mover el cuerpo, mover las células, tomar presencia corporal, movimiento espontáneo sin poner mente, movimientos conscientes, amables y restauradores, andar, todo favorece la circulación Física, Emocional y Energética. El sobreesfuerzo sin razón de supervivencia nos puede desequilibrar.
Practicar el no hacer nada, estar en reposo esencial, contemplativo es un ejercicio que le cuesta a la mente y al cuerpo, desarrolla la observación y la paciencia.
Practica el movimiento consciente, el placer del movimiento y el del no movimiento.
¡Confía en tu cuerpo Físico, es perfecto! Está diseñado para vivir en Equilibrio y disfrutar de la Vida.
Observa qué información recibes y cómo la interpretas, observa qué intenciones depositas en tus pensamientos y actos. Ves identificando qué partes de ti te impiden o te obligan a hacer algo. Observa, abraza y toma conciencia de tu verdadero Ser.
Cuando hables de ti, especialmente de tu cuerpo, sé benevolente, habla desde el sentir consciente, no te etiquetes ni desmerezcas tu cuerpo, diferencia bien lo que sientes de lo que piensas, según te han dicho.
Ejemplo de diferentes actitudes:
Ser humano inconsciente: Tengo tal “enfermedad” y me he informado, o me han dicho que su pronóstico es crónico y fatal… Tengo miedo, busco algo que lo resuelva, pero sé que es difícil. ¿Por qué a mí?
Ser humano consciente: Me han diagnosticado “tal enfermedad”, lo que siento son estos síntomas, confío en mi cuerpo y en la vida, me gustaría acompañarlo conscientemente en este proceso de sentido biológico, sin saber a dónde esto me lleva. ¿Por qué no a mí? ¿Cómo me puedo ayudar?
Todo Ser Humano, mientras expande conciencia dentro de la ilusión, ha de conocer la Medicina Sagrada del Dr. Hamer, para ello siempre ir a la fuente. Y así comprender la programación de la ilusión, presentada como naturaleza sabia, que genera procesos biológicos especiales con sentido para fortalecerte en el camino hacia tu esencia primordial.
Como profesionales de la salud, tanto médicos como terapeutas tenemos una gran responsabilidad sobre la información que damos a otros Seres humanos.
Nadie ni nada sana a nadie. El sanador interno está en ti y en el mejor de los casos te pueden inspirar, dar impulso, para que se despierte tu sanador interno. Y todo lo que utilices para ello está bien, la medicina y las terapias pueden ser grandes aliadas en ciertos momentos de tu proceso vital.
Gratitud y Placer de Vivir.
Marisol Alcázar García
Higiene vital - Biomagnetismo